Una vuelta al pasado
Publicación: 3 de Mayo 2019 Autor: José María Huerta Cotto

¿Cómo fue Beatriz en su infancia?
“La verdad fui una niña muy feliz, muy libre. Fui la única mujer de cuatro hijos y la consentida de mi papá, vivía en un lugar muy bonito, dentro de una fábrica textil y eso hizo que fuéramos muy libres. Teníamos como una pandilla de amigos, podría describir mi infancia como muy feliz.”
¿Cuál es su música favorita?
«Mi música favorita es de Juan Manuel Serrat y Sabina que son como grandes filósofos de vida y la música en español.”
¿Ha viajado a otros países y cuáles son sus favoritos?
“Si, he tenido la fortuna de viajar a otros países. Uno de mis favoritos es España porque mi papá era español, hablar español y su comida es muy rica pero un país que me impacto y tuve la fortuna de ir fue Grecia, Grecia me encanta porque lo conocí cerca del mar y Turquía por ser diferente.
¿Quién es o quien fue su inspiración o ejemplo a seguir?
“Yo creo que fueron dos personas, una mi papá, él era muy justo y eso trataba de seguir y mi abuelo, quien era un apasionado por la educación y eso se fue marcando en mi.”
¿En qué escuelas estudió?
“Cuando era chiquita estudié en Atlixco, estudié primaria en una escuela muy pequeña que fue hecha por mi mamá y otra señora, recuerdo que tenía como siete compañeros, pero eso también hizo como que siempre tuviéramos ganas de aprender más.
Cuando entré a secundaria mis papas decidieron darme su apoyo, como vivíamos en Atlixco teníamos que viajar todos los días a Puebla. No sé si hayas oído del colegio América, un colegio que está formado por religiosas, ahí estudie secundaria, pero no me sentí muy identificada. Le pedí a mi papá que me cambiara con mis hermanos, ellos iban en el oriente que es con los jesuitas.
Luego cuando iba a estudiar la carrera, quería estudiar comunicaciones e ir al Ibero en México, pero en esos tiempos el ser mujer hizo que mi papá no quisiera que fuera a estudiar hasta México entonces me decidí por la UDLAP y estudie licenciatura en educación.
¿Cuáles fueron los obstáculos al fundar el instituto?
“Un obstáculo muy grande fue lo económico, el no disponer del dinero suficiente para construir el colegio para tener un terreno, pero en mi vida siento que Dios me quiere mucho y que llegan las personas adecuadas y estar acá se debe a una mamá, me propone venir y ella construye el instituto a las necesidades del instituto Santander y decide rentármelo”
¿Tuvo otros trabajos como docente?
“Sí, tuve un primer trabajo que me gustó mucho, se llama el INEA (Instituto Nacional de Educación para Adultos) y creo que eso también marco mi vida, ir a los pueblos a enseñar a leer a los adultos entonces fue algo que hizo que me enamorara totalmente de la educación, de enseñar, porque no estaba muy definida cuando estudie la carrera y ese trabajo me marca y hace que me enamore totalmente de lo que es la pedagogía, la educación y como transforma la vida de las personas el aprendizaje.”
¿Qué busca o que debe tener un profesor para ser parte del instituto?
“Algo muy importante para mi es la sensibilidad hacia los alumnos. Creo que algo que debe tener un docente es ser buena persona, esa parte de tener un compromiso para querer lo mejor del otro, en este caso el alumno”
¿Cómo nació Q-be?
“Antes de Q-be, el símbolo que representaba el colegio era el faro de Santander, su luz representaba el conocimiento que se les da y guía a los alumnos. Cuando viene toda una modernización que se cambia el logotipo y todo, viene lo de los cubos. El bancubi siempre ha sido parte importante del colegio entonces de los cubos del bancubi surge Q-be, que evidentemente en inglés ´Q´ ´be´ da como un sentido de vida”

Ahora que el instituto es un proyecto realizado ¿Cómo se siente?
“En lo profesional me siento muy contenta al ver a mis alumnos ya grandes, ver incluso a sus hijos viniendo al colegio, cuando los veo a ustedes y veo la diferencia con otros jóvenes, es así como me siento orgullosa del colegio”
¿Cómo vislumbra la escuela en el futuro?
“Esta escuela creo que va a permanecer con lo esencial, que yo definiría como el amor, no sé qué otros métodos vengan porque me encanta innovar, pero eso es lo que principalmente, prevalecerá.”
¿Qué haría para mejorar el sistema educativo?
“Yo lo he pensado mucho y creo que la manera de mejorar el sistema educativo es a través de la capacitación de los maestros, pero en sentido humano. Algo básico seria el número de alumnos por grupo porque hay grupos con 50, 60 alumnos, entonces si pudiéramos reducir esos grupos a 20 yo te apuesto a que el desempeño del maestro sería diferente.”
¿Tiene otros proyectos para el futuro y cuáles son?
“Un proyecto muy grande para mí en el futuro seria como integrar y fortalecer la familia, creo que la familia ha cambiado mucho de cuando era chica, como fortalecer lo importante de la familia para que a los niños les den esa seguridad, ese amor, aunque haya problemas.”
¿Qué les diría a sus alumnos del presente o del futuro o porque frase le gustaría ser recordada?
“Creo que una frase por la que me gustaría ser recordada es… ‘sin raíces no hay alas para volar’ y es como, tengo que tener lo esencial para que pueda yo ir hasta algo”